miércoles, 6 de octubre de 2010

La Unica Verdad...

Mis intensiones no son tan malas,
las he escrito en tu piel con tinta que sale por mis dedos,
es tibia y tiene mi olor.
Tus ojos llenan mi aliento
rehacen mis manecillas y
el vértigo que siento deseoso de caer sobre ti
se convierte en un signo de originalidad,
te conviertes en la prolongación intocable de mi cuerpo
mientras el nihilismo de mis palabras inundan tus recuerdos.
Incítame al pecado original como a la eternidad,
A comerme al sol para que no crezcas,
a morir ahogado entre tus pechos que sudan hambre,
desaparéceme con tu magia tropical,
duérmeme para olvidar,
recrea el tiempo la única verdad.

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