viernes, 14 de octubre de 2011

Morir de amor

Cuando yo muera quiero que sea de amor,
para callar las voces que dicen "de amor no se muere",
cantar con los ojos cerrados,
sonreír con el corazón destrozado,
amarradas las manos,
apuñalado por un órgano palpitante y filoso con la punta llena de veneno,
reír a secas sin sentir tu latido.

Cuando yo muera quiero que sea de amor,
y cambiar la frase en boca de todos los terceros,
aguantar el hambre,
soñar sin dormir,
desear maldad,
platicar con la muerte sobre el cielo del que vengo.

Cuando yo muera quiero que sea de amor,
sin necesidad de chismes misteriosos,
que todo el mundo se entere que es "morir de amor".
Calmado y sin pausas,
sin extravaganzas, no eventos cotidianos,
sin suicidios impresionantes,
solo y simplemente, morir de amor,
como enfermedad terminal,
dolor y placer en tiempo sustancial,
uniforme,
conforme.

Morir de amor.

miércoles, 22 de junio de 2011

Ahogados

La actitud de mi cama se constituye en un estado social,
en los cantos de noche,
zumbidos en mis orejas y
cerveza derramada en sabanas,
olores en la sala a cebada quemada.

Interesante el frotar,
replegar el sabor a deseo
noche madrugada con ojos cansados
sin darme cuenta,
piquetes de aquella que ya no piensa en mi,
ron y cigarrillos destinados a morir ahogados,
labios que se buscan sin ganas,
piel que trata de quemarse sin combustible,
caliente temperatura,
dormir de respiración tardía
de ventiladores apagados.

martes, 14 de junio de 2011

Sacrificando

Ahora se que mis letras han llegado a otros oídos,
sonidos con sentido que dicen tu nombre sin pronunciarlo,
cantos con misterio en las calles con cambios internacionales,
sin entender al mundo a excepción de tu son,
bailando salsa en místicos sueños,
mejores tiempos en la ciudad de la muerte y sacrificios.

Amores sacrificados por tu culpa,
y sin pensarlo tu voz miente,
el hedor de tu carcajada daga,
el sabor de tu piel rosada podría salvarme de este castigo honor,
injusto salvarte con aquel que envió dentro de la tierra que abro,
a propósito,
con conservadores.

Acetona que hace hinchar tu corazón,
destruyendo el tiempo que vuelo a lo pendejo
ilusionando,
llenando tu ego,
tu camino lleno de pétalos rosados que pinto solo para ti.

martes, 31 de mayo de 2011

Moustros

Tus uñas rosas que me acariciaron ahora son del color de mi sangre,
mezcladas con mis lagrimas verdes,
fosforescentes,
invisibles…

Callada y con ademanes resuelves mi existencia en el cuarto del pulque,
con un dolor incesante hasta llegar a la guarida donde te escondo de vez en cuando,
sin que se den cuenta los presentes,
escribiéndote borracho,
sin tacto pero con los dedos en la tierra,
los míos convertidos en esos besos que siguen reservados
cantando a la insoportable levedad de la noche mexicana.

Anhelo ser el ultimo de tus agentes secretos,
mientras le bajan el volumen a mi música
los peregrinos del gusano gigante que devora extraños.

jueves, 26 de mayo de 2011

Veinte

Pensé haberte encontrado con una lengua diferente,
un toque del otro lado del mundo en tu paladar,
la misma sonrisa que detiene el tiempo en instantes
observada y cazada por mi arma mas poderosa.

Me contaminas con tu alma nómada,
yo quiero seguir bailando,
resonándote en plazos forzosos.

El espejismo de tu desnudez me recurre para no dormir,
dulce y tierna como la chica de veinte años que eres.

Vine a pedirte mi esencia de regreso,
me la robaste con tu mirada vaga y perdida la vez que reíste de miedo,
ahora sigue…
tu cuerpo que es necesario habitar no me llama en mi idioma,
te entiendo leyéndote los labios,
sin escucharte,
imaginando tus senos en mi pecho,
desnudos,
cobijados por el momento.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Nocturnos

Ahora duermes a lado mió con tus ojos apagados llenos de cerveza,
que hago con tu cuerpo incitante inmóvil
vendado con miedos hechos mito,
pensando ser tu resaca,
pensando que me quieres,
pensando mejor.

No te vayas de aquí,
no quiero extrañarte imaginando que me persigues…

Se cierran mis ojos en el camino oscuro que dejas y ambicionas
desde este punto de luz que tiene tu nombre,
cerca de la orilla,
donde estoy aguardando.

martes, 24 de mayo de 2011

Registrador Completo

Puede que sea el único que entienda en esta tierra tu sonrisa,
no te das cuenta y yo procurare recuperarme sin continuar a tu lado
entrando en mi escudo de tinta china, líneas delgadas y faltas de ortografía,
caminando,
tratando de solucionar tu nombre como acertijo oriental.

Ojos que me miran siempre aunque este cerrando los míos
observo los tuyos, claros y vivos.
Me siento indefenso contra tus conjuros y juegas con mi tiempo al desaparecerlo,
despreciarlo en pretextos ambiguos
balazos al estilo western me buscan para asesinarme y no examinarte jamás,
grito lo mas fuerte para que me escuchen todas las demás almas que no saben de ti,
te vas sin extrañarme,
vendas tus ojos para no verme,
y con el miedo trato de encontrarte algo que no existe en tu mirada envuelta.

Es una tormenta que me ahoga en tu oscuridad,
sin poder salir pero disfrutando lo extraño que me siento.

Tu puerta se encuentra cerrada como tus labios que de vez en cuando se pierden en mis desplantes de sueños delirantes,
facciones a detalle en mis pinturas me hacen sudar al pensarte,
camino y muero todos los días esperando tu venida,
matando a cualquiera de tu especie que cruce a mi lado sonriendo,
examinando su aliento,
asesinando a su espíritu en mi recamara.

Esos sospechos me clavaron las fantasías en las muñecas y se infectaron,
expulsaron el veneno para desaparecer en el aire mientras se descomponían
junto con las alucinaciones y mentiras inmaduras, verdes.
Quiero devorarte junto con la noche,
que me hieras, lastimes y me sanes,
cántame,
solo habla,
quémame,
muéstrame aun que no me evaporo.

Solo soy un registrador completo,
limpio pero impuro.
No soy un poeta.