jueves, 26 de mayo de 2011

Veinte

Pensé haberte encontrado con una lengua diferente,
un toque del otro lado del mundo en tu paladar,
la misma sonrisa que detiene el tiempo en instantes
observada y cazada por mi arma mas poderosa.

Me contaminas con tu alma nómada,
yo quiero seguir bailando,
resonándote en plazos forzosos.

El espejismo de tu desnudez me recurre para no dormir,
dulce y tierna como la chica de veinte años que eres.

Vine a pedirte mi esencia de regreso,
me la robaste con tu mirada vaga y perdida la vez que reíste de miedo,
ahora sigue…
tu cuerpo que es necesario habitar no me llama en mi idioma,
te entiendo leyéndote los labios,
sin escucharte,
imaginando tus senos en mi pecho,
desnudos,
cobijados por el momento.

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