Ahora se que mis letras han llegado a otros oídos,
sonidos con sentido que dicen tu nombre sin pronunciarlo,
cantos con misterio en las calles con cambios internacionales,
sin entender al mundo a excepción de tu son,
bailando salsa en místicos sueños,
mejores tiempos en la ciudad de la muerte y sacrificios.
Amores sacrificados por tu culpa,
y sin pensarlo tu voz miente,
el hedor de tu carcajada daga,
el sabor de tu piel rosada podría salvarme de este castigo honor,
injusto salvarte con aquel que envió dentro de la tierra que abro,
a propósito,
con conservadores.
Acetona que hace hinchar tu corazón,
destruyendo el tiempo que vuelo a lo pendejo
ilusionando,
llenando tu ego,
tu camino lleno de pétalos rosados que pinto solo para ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario